Hay cosas en la vida que se te quedan guardadas en el corazón para no olvidarlas jamás. Eso es lo que me sucedió a mi el pasado sábado. A muchos les puede parecer una tontería o simplemente no entender el significado que puede tener una actriz para mi. Justo a esa actriz, Natalia Millán, le debo parte de mi felicidad por todo el cariño que me transmite.
El sábado pasado fui a verla al teatro con “Cinco Horas con Mario”, supongo que si leéis mi blog sabréis que no es la primera vez que disfruto de esta obra. Cada vez se supera, se vuelve más grande y me siento más orgullosa de ella.
Sin duda, me quedo con el momento en el que al acabar la función desde el escenario me reconoció y me regaló besos, sonrisas y gestos de cariño. Me sentí la niña más feliz del mundo y estaba totalmente emocionada. Al salir la vi dos segundos por un tema personal pero ese “te quiero” que me regaló no lo olvidaré jamás. El mejor regalo que podría haber. Mejor que una foto, vídeo o autógrafo, ese es un recuerdo que permanecerá para siempre en mi corazón.
Son de los pequeños detalles de los que se constituye la vida y de los sueños por cumplir luchando por ellos.
GRACIAS bonita…
